El Hostilidades de hechos de La Pampa c/ Mendoza por el  río Atuel

El Hostilidades de hechos de La Pampa c/ Mendoza por el río Atuel

Comparto un trabajo realizado por el Instituto de Derecho Ambiental del Colegio de Abogados y Procuradores de la Segunda Circunscripción, a cargo del Dr. Aldo Guarino Arias, que nos ayuda a comprender el devenir histórico del conflicto con La Pampa, y particularmente, como afecta su posición en la Obra Portezuelo del Viento.

Es de público conocimiento que la provincia de La Pampa mantiene un viejo conflicto con nuestra provincia de Mendoza por las aguas del río Atuel. También es de público conocimiento que desde la hermana provincia, el Gobierno e instituciones intermedias utilizan una conducta beligerante con Mendoza, que le dan sustento y correlato histórico a su posición reticente a cualquier iniciativa de nuestra Provincia, que a continuación se analiza para desentrañar la agresión y falaz acusación.

 ALGUNOS HECHOS HOSTILES

LA ZAMBA DEL RÍO ROBADO: La agresión hecha canción.

Autores de la provincia de La Pampa han compuesto una canción que aluden al río Atuel como robado por Mendoza. Esa zamba la cantaron en uno de los festivales de Cosquín y con la anuencia del Gobierno pampeano es canción obligatoria en los actos públicos de los establecimientos educativos. Esta zamba compuesta por el pampeano Manuel J. Castilla con música de Enrique Fernández Mendía, tiene frases como «agüita robada», «La Pampa te hace canto”.

Lo llamativo de esta zamba es que el Gobierno de La Pampa la utiliza para calificar de despojo, siendo un buen ejemplo del sentir pampeano. La constante frase de que Mendoza les “robó” el río Atuel, desde el propio Gobernador, funcionarios y organizaciones no gubernamentales, se trata de una imputación calumniosa. Cabe recordar que el convenio entre Mendoza y la Nación en 1940 para la Construcción del embalse y obras accesorias se hicieron cuando La Pampa era territorio Nacional, es decir, aún ni siquiera existía como provincia (fue fundada como Provincia de la República Argentina el 20 de Julio de 1950).

En 1940 el Congreso de la Nación y el Poder Ejecutivo Nacional reconocieron el pleno dominio de Mendoza sobre el río Atuel y por ende de las obras construidas en su territorio.

Ello surge de la ley 12.650, sancionada el 24 de setiembre de 1940, promulgada el 9 de octubre de 1940.

Por las razones que se exponen en este trabajo he sostenido y lo reafirmo, que el Río Atuel siempre fue mendocino.

La ley 12.650. Contiene normas que reconocen el pleno derecho sobre el río Atuel. Tengamos presente que la ley autorizó (una forma diplomática de ordenar) al P.E. Nacional, la ejecución de un dique embalse y obras accesorias para almacenar aguas del río Atuel en el lugar denominado «Saltos del Nihuil» en la provincia de Mendoza.

Los gastos que demandara la construcción de las obras debían ser aportadas por la Nación (art. 3).

Todos los terrenos necesarios para las construcciones fueron declarados de utilidad pública a los fines de su expropiación (art. 6).

Por la ley, Mendoza quedó obligada a reembolsar a la Nación el capital invertido, en la construcción de las obras, estableciendo el plazo y condiciones en que debía hacerse a cargo de los beneficiarios (art. 8 inc. d) – importante es tener en cuenta el art. 10 – que disponía que terminadas las obras completas, la administración y explotación quedaba en manos del Gobierno Nacional, hasta la amortización del capital invertido por la Nación, al cabo de cuyo tiempo serán entregadas a la provincia…

A su vez el art. 11 estableció que la provincia (de Mendoza) podía en cualquier tiempo, adquirir las obras construidas, siempre que abonare íntegramente el capital invertido por la Nación.

De la correcta interpretación de las normas citadas se desprende que el Congreso de la Nación, y el P.E. Nacional, reconocían que el río Atuel era del dominio de la provincia de Mendoza, por esa razón, en cumplimiento del mandato constitucional, de promover el desarrollo del país, asumió el compromiso de solventar los gastos de la construcción de las obras, quedando en claro que cuando la provincia reembolsara a la Nación dichos gastos, Mendoza recuperaba plenamente el dominio y administración del embalse y obras complementarias.

El convenio de la Nación y Mendoza del 17 de junio de 1941 aclara mucho más este concepto.

Por el art. 2 del convenio quedó en claro que las obras se ejecutarán para el aprovechamiento en 1° término de los derechos empadronados en el río Atuel.

Según Alberto José Formenti, el censo de 1934, en el río Atuel en territorio mendocino existía ya empadronados derechos definitivos 76.783 ha; derechos eventuales 55.271 ha, total empadronados 132.054 ha.

Recordemos también que poco menos de tres meses, la Legislatura de Mendoza, el 6 de octubre de 1941 aprobó en todas sus partes el convenio por ley 1427. Señalo que la misma ley impuso una tasa hasta la suma de un peso con cincuenta centavos moneda nacional ($ 1,50 m/n) por hectárea y por año a todos los concesionarios con derecho de regadío por el río Atuel, a partir de que quedara librado el servicio.

La finalidad de esa tasa era precisamente juntar el dinero para pagarle a la Nación el importe invertido en las obras, del pleno dominio de las obras previo pago de las inversiones, estaba reconociendo que el río Atuel era del dominio exclusivo de Mendoza.

Mendoza pagó las obras y recuperó las mismas. Por ello resulta improcedente el reclamo insistente de La Pampa de querer aguas del Atuel, seguir disfrutando de las regalías, gozar de provisión de agua potable de la mejor calidad de Mendoza sin haber desembolsado ni un solo peso.

Ello demuestra acabadamente que el río, sus aguas y las obras del embalse y obras accesorias eran, son y serán del dominio exclusivo de Mendoza. Atribuirnos a Mendoza, es decir, a todos los mendocinos, que le hemos robado el río Atuel, es una grave imputación calumniosa, ya que Mendoza hizo uso legítimo de un derecho propio, y por lo tanto jamás se apoderó de una cosa ajena (robo).

 RÍO ATUEL – HISTORIA DE UN DESPOJO: Otro agravio para los mendocinos:

Entre el 28 y 29 de enero de 2015 se publicó un libelo desde La Pampa en facebook, twitter, elaborado por Marisol de Ambrosio, Luciano Peral, José Romero, Tomás García, Nicolás Mailo, José Castells, Mariano Kermovechi, Ana Almoraz, Diego Parosin, Sabino Quintar, al deducirse del escrito, contaron con el patrocinio de la Asamblea de Santa Isabel, en defensa de los ríos pampeanos y asamblea de Santa Rosa en defensa de los ríos pampeanos.

En él se denuncia que paulatinamente en Mendoza, desde principios del siglo pasado, se realizaron obras que desviaron el curso natural del río, aunque el drástico corte se dio en 1947 con la finalización del complejo hidroeléctrico Los Nihuiles, (que, desde ese entonces, provee de riego, electricidad y fuerte actividad turística a la provincia cuyana), lo que se tradujo en el DESPOJO definitivo de las aguas del Atuel a la provincia de La Pampa.

El escrito al que hago alusión contiene agravios para los mendocinos, pero me interesa destacar este, porque es el más fuerte. Da la impresión que desde La Pampa no se escatiman las imputaciones calumniosas. Según el diccionario jurídico de Couture la definición de despojo: “Es el efecto de desposeer violentamente a algo de aquello que tiene».

¿Cómo pueden sostener que Mendoza los ha DESPOJADO de algo que no tenían? Es otra imputación calumniosa.

 LA MARCHA DEL 30 de Marzo: La movilización de la desinformación.

La Asamblea popular de los ríos pampeanos, convocó a una marcha popular el 30 de marzo de 2012, 17 hs en la plaza San Martín de Santa Rosa, La Pampa.

Dicha asamblea estaba conformada por integrantes de las comunidades originarias, sindicatos, agrupaciones estudiantiles, organizaciones de D.D.H.H., partidos políticos, intelectuales, artistas, ciudadanos en general. Lo grave fue que la primera acción activa (25 de febrero) fue el corte múltiple el 25 de febrero sobre las rutas nacionales 143 y 151, como así también la ruta provincial 10 (cerca de la localidad de Santa Isabel) punto de acceso estratégico a la provincia de Mendoza.

Frente a este tipo de hostilidades de hecho, las principales ciudades y calles de La Pampa, según las informaciones que nos han llegado, están plagadas de cartelerías alusivas – El Río Atuel es pampeano. Mendoza nos robó el Río Atuel.

 LA CONTROVERSIA: Un análisis normativo.

El art. 127 de la Constitución Nacional dispone: «NINGUNA PROVINCIA PUEDE DECLARAR, NI HACER LA GUERRA A OTRA PROVINCIA. SUS QUEJAS DEBEN SER SOMETIDAS A LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA Y DIRIMIDAS POR ELLA. SUS HOSTILIDADES DE HECHO SON ACTOS DE GUERRA CIVIL, CALIFICADOS DE SEDICIÓN O ASONADA, QUE EL GOBIERNO FEDERAL DEBE SOFOCAR Y REPRIMIR CONFORME A LA LEY».

El art. 109 de la Constitución Nacional de 1853 disponía exactamente el mismo texto de la actual Constitución.

La sedición conforme al diccionario de la real Academia significa un levantamiento contra un Gobierno con el fin de derrocarlo.

La asonada es según la misma fuente: Una protesta o disturbio realizado por un grupo numeroso de personas generalmente con fines políticos.

Los constitucionalistas, están de acuerdo en su gran mayoría en afirmar que «la autonomía originaria de las provincias, por más amplio que sea su contenido, en modo alguno puede ser fuente de conflictos, jurídicamente insolubles, ni tampoco obstaculizar la concreción de la unión nacional y la paz interior que ella presupone…» «Las provincias tienen el deber de concertar entre ellas relaciones armónicas, basadas sobre un aspecto recíproco, por ser todas integrantes del Estado Nacional, a cuya formación contribuyeron, renunciando a sus poderes soberanos. Los eventuales conflictos que puedan presentarse ante ellas entre las provincias, tienen que ser resueltas en forma pacífica y razonable y no mediante actos de fuerza o como consecuencia de una relación de subordinación» (Gregorio Badeni. “Tratado de Derecho Constitucional». Tº 1, pág. 384. Edit. La Ley. Bs. As. 2006).

Conforme a la norma constitucional, constituyendo los hechos denunciados, hostilidades de hechos, estimo prudente reclamar del Gobierno Federal, sofocar y reprimir dichos actos conforme a la ley. Sugiero un fuerte llamado de atención, reclamando de las autoridades de la provincia de La Pampa, adopte las medidas locales para que cesen las hostilidades de hecho.

El Gobierno de la provincia de Mendoza ha demostrado una constante política de diálogo con La Pampa, recibiendo por contraste, solo agravios que no conducen a buen término.

Es necesario exhortar a La Pampa a que cumpla con el deber – derecho de información que satisfaga públicamente, que esos usos consuntivos han realizado, están realizando o tienen proyectado realizar en el río Atuel.

Es necesario que el derecho de información se centralice también en el Río Colorado, ya que es de público conocimiento que se oponen al derecho de Mendoza aprobado por la VI Conferencia de Gobernadores de la cuenca, aprobado por la ley convenio 21600, mientras no se les satisfaga sus reclamos sobre el río Atuel.

Es necesario también reclamar del Gobierno Federal, el dictado del decreto revocatorio del Dto. 1560/73 respecto de las regalías energéticas de los Nihuiles I, II y III, cuyo proceso administrativo ha concluido con el dictamen del Procurador del Tesoro que le da plena razón a Mendoza.

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